Desde hace mucho tiempo, incluso antes de que fundáramos este blog, tenía muchas ganas de escribir un artículo sobre juegos de mesa sin hablar de reseñas, ni resúmenes de sesión, ni estrategias, ni mecánicas, ni nada de eso.
Desde hace mucho tiempo, los juegos de mesa llevan siendo algo más que un hobby para mí, algo más que un pasatiempo estrujacerebros, y por ello quería escribir un artículo que trascendiera más allá de cómo alcanzar el máximo número de puntos de victoria en una partida.
No hace tanto tiempo, más concretamente desde las pasadas Navidades, de forma fortuita como ocurren tantas cosas en esta vida, conocí por La BSK a un usuario de Vigo que ha sido el culpable de que finalmente escriba esta entrada: Oskarete.
Empezamos hablando sobre las cartas de una expansión del Munchkin que me regaló mi Clandestino Invisible (¡qué cosas!), después sobre recomendaciones de qué juegos adquirir, y luego jugamos al Twilight Struggle por VASSAL y a otros juegos por Yucata.

La cosa “acabó” con una visita de Oskarete a mi casa el sábado pasado, donde pudimos echar unas partidas cara a cara de Twilight Struggle, Agricola, y otras delicias. Ambos nos lo pasamos genial y la tarde se diluyó como un efímero For Sale.

Oskarete podría haber resultado un tipo muy majete por Internet pero un perfecto impresentable en persona. Porque, admitámoslo, Internet mola mucho, proporciona cosas incalculables, pero a veces también es un “lugar” inhóspito y engañoso. Y es que como ladra el can de la viñeta, “En Internet, nadie sabe que eres un perro”.

Para mi suerte, Oskarete no resultó ser un impresentable. Tampoco un perro. Resultó ser un tío de puta madre, una persona sanota. Un tío al que le encantan los juegos de mesa. Como a mí. Al que no le importa plantarse en casa de un “desconocido” a probar suerte.
En mis tiempos del instituto, allá por el ecuador de mi vida actual, aprendí de un compañero ligón que “el que no rasca, no gana”. La frase es una perogrullada pero que continuamente pasamos por alto, reconfortados en la seguridad que nos proporciona nuestro monótono día a día. Oskarete y yo decidimos rascar. Yo salí ganando, lo sé. Quiero pensar que él también.
PS: En agradecimiento a Oskarete por su visita. Espero que la próxima sea en Vigo
Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.
Habéis ganado la partida, pues!
Felicidades!
Que poco me gusta el For Sale….
Sí señor, espíritu blogero a tope!
Pues sí, para ganar hay que rascar, aunque a veces de tanto rascar se hace uno unos arañazos…
Has hecho que se me ponga la piel de gallina cabronazo. La verdad es que todo sucede por algo, nosotros por casualidad coincidimos así porque tenia que ser asi. Y he de decir que ha sido todo alucinante. Recibimiento de 10, la comida super rica, la gente muy atenta, tú un amante de los juegos como debe ser y aun por encima te juntas conmigo pues el lio está formado xDDD
Y nada, luego el agrícola que me encantó. Estoy buscando para comprarmelo pero ya
Solo he de destacar que hubo un juego que te olvidas y es el ubongo. Imagino que lo hayas hecho aposta para no humillarme en un post con tan buen corazón jajaja. Pero si, se me daba bastante mal lo del tetris.
Finalmente he de decir que en vigo tienes un amigo para lo que sea. Jugar, conocer la ciudad y lo que necesites. De verdad, yo rasqué y también salí ganando
Gracias por todo laruki xDDD
Muchas gracias a ti, tío! Te debo una visita!
Oskarete, cartesius se sabe todos los ubongos de cada tarjeta, con cada símbolo y ¡¡por las dos caras!! Cada día le dedica 2-3 horas a repasarlos… ¡¡mucho cuidado con él!!
De alguna forma tenía que desengancharme de leer las preguntas del Trivial, no???
Pingback: Tweets that mention Ganar sin puntos de victoria « Punto de Victoria -- Topsy.com
Entre todo el pasteleo de esta “historia de amistad”, me quedo con el último párrafo, y ese “el que no rasca, no gana”. Me has transportado a mis tiempos de “discotequeo”, entre los colegas deciamos al que dudaba si entrarle a alguna tía, “el no ya lo tienes, asi que prueba…”
Carte sigue dejando “buenrrollismo” a su paso, esta vez hasta Vigo. Que grande¡¡¡ Sigue con esta ilusión y tus originales propuestas durante muchos años, y yo que lo vea, claro.
Un saludo.
Despúes de tu último párrafo… ¿y pasteloso soy yo??

)
(nótese el doble sentido en tu caso jajajajaja
Pingback: Evasión Y Victoria « Punto de Victoria