Punto de Victoria

Blog sobre Juegos de Mesa

Archivos mensuales: noviembre 2011

Llegó el invierno


Desde hace unos meses por mi situación laboral se ha reducido casi cero las veces que puedo jugar a juegos de mesa. He tenido que mudarme a un pueblecito de montaña y aquí no hay jugones, sólo hay vacas  (de las que mugen, de las otras también hay pero no son parte de esta historia). El caso es que desde Mayo el invierno lúdico ha llegado para mí y he experimentado varias fases que me gustaría compartir con vosotros.

Bonito eh? Pues no juego ni a las chapas

1.-Preparando el invierno:
Siempre he sido muy de solitarios  (de comprármelos, no de jugarlos). Para mí que un juego tenga modo en solitario como Agrícola o Le Havre es un punto muy importante a su favor. Sin embargo desde que me enteré de que me iba a la montaña empecé a mirar y comprar juegos en solitario como un loco con la vana esperanza de que toda posibilidad de jugar a algo en meses pasaría por hacerlo solo. Además empecé a buscar cómo y a qué juegos jugar online y quedé con  gente en que casi jugaríamos una partida a la semana. Bien, el amigo cartesius os podrá decir cuantas partidas hemos echado en casi 6 meses (está entre 0 y -1).

Mi pueblo

Así pues los primeros meses de mi retiro amasé juegos en solitario y descargué módulos de Vassal sin parar. Con el tiempo creo que puedo decir que sufría una especie de miedo escénico donde la posibilidad de tener que abandonar la afición en la que tanto tiempo y dinero había invertido me hizo negar la realidad: A partir de ahora iba a jugar poco, muy poco.

2.-Las primeras nieves:

Después de unos meses sin echar apenas alguna partida de fin de semana noté como mi relación con los juegos de mesa se iba enfriando. Poco a poco dejé de mirar las tiendas, de buscar las últimas novedades, de leer los reglamentos de los juegos que acababan de salir al mercado… Es curioso porque te das cuenta como en un breve intervalo de tiempo pasas de querer comprarte 10 juegos a no ver claro comprarte ninguno.

Imagen de archivo de la zona - Así me sentía yo

Fue una época en la que el trabajo ocupaba todo mi tiempo y cuando no trabajaba sólo descansaba. Realmente coges perspectiva y empiezas a ver de nuevo las cosas más claras. Dejas de ser víctima del hype y a valorar los juegos en su justa medida.

3.-El deshielo:

Al cabo de unos meses de ostracismo jueguil empecé a sobrellevar mejor el trabajo y a disponer de más tiempo. Además comencé a añorar de verdad el grupo de juegos que dejé en Madrid (Clandestino) y a los que veo del ciento al viento. Poco a poco he ido retomando la afición de nuevo pero con más calma.

No es que pueda decir que vivo una primavera lúdica porque no juego mucho pero sí que ahora realmente disfruto de todas y cada una de las partidas que juego. Antes quedaba para jugar y me sentaba en la mesa a ver desfilar un juego tras otro y el objetivo era jugar a cuantos más mejor. Ahora veo un juego desplegado y trato de disfrutarlo todo lo que puedo.

El deshielo

El otro día tuve una sesión de reencuentro en clandestino que duró casi 12 horas. Jugué a 3 juegos. Decidí disfrutar las partidas y disfrutar la compañía. Es como cuando empecé en el mundillo, llego a las sesiones fascinado y salgo satisfecho, gane o pierda, juegue mucho o poco, me guste el juego o no.

Supongo que si algún día vuelvo a Madrid volveré a retomar el ritmo anterior y que disfrutaré como un enano pero me ha resultado curioso ver la evolución y comprobar que se puede disfrutar lo mismo o más de la afición jugando 10 veces menos.

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Cuando lo importante es el objetivo, no ganar


Hay una cita muy conocida en este mundo de los juegos de mesa, atribuída al celebérrimo Herr Doktor Reiner Knizia, y que reza de la siguiente suerte:

Cuando se juega a un juego, el objetivo es ganar, pero lo importante es el objetivo, no la victoria.

El pasado sábado 5 de noviembre tuvo lugar la primera jornada de la competición Nomada Player, donde se pudo palpar la esencia de la frase del prolífico diseñador alemán, y cuya experiencia vivida se merece esta entrada.

Torneo Nomada Player

Logotipo del torneo Nomada Player

Nomada Player es un campeonato organizado por Ripham y Supergarban,  jugones que destilan ilusión y buen rollo por los cuatros costados, y que han tenido el coraje de reunir a varios clubes de la Comunidad de Madrid para medir sus “fuerzas” en diversos juegos de todo tipo.

El torneo consiste en jugar semanalmente a un par de juegos, registrando las puntuaciones para las clasificaciones por jugador individual y por equipos. Durará hasta el próximo junio y cada jornada se celebra en la sede de un club. Uno de los aciertos de esta competición es que los inscritos de cada club no tienen por qué ser siempre los mismos, lo que otorga mucha flexibilidad a sus participantes. Además, los jugadores también puede competir de forma independiente.

Este sábado se disputó la primera jornada en la sede del equipo Cofradía del Dragon-Zacatrus, jugando al Carcassonne y al Príncipes de Florencia, y la experiencia fue muy positiva.

Los participantes jugando al Príncipes de Florencia

Los participantes jugando al Príncipes de Florencia

Para empezar, Ripham y Supergarban demostraron tener un gran poder de convocatoria consiguiendo la participación de 10 equipos. ¡Ahí es nada!. Estuvimos:

  • Clandestino
  • BSK-GenXPuebla
  • Círculo de Isengard
  • Club Runa
  • Cofradía del Dragón-Zacatrus
  • DA2
  • Emen Corps
  • Gándamor
  • Mecatol Rex
  • Ojo del Terror

El campeonato además cuenta con varios colaboradores: Zacatrus, La Forja de Acero, Generación X, Gen X Games y Arte 9, e incluso algunos patrocinan a ciertos equipos. ¡Ríete tú la liga de fútbol! 😉

La organización de la jornada también fue muy satisfactoria. Ripham, con su portátil, tenía apuntados quiénes jugaban en cada mesa, calculaba los puntos, anunciaba quiénes se clasificaban, etc. Y por si fuera poco, repartió a cada jugador una tarjeta de identificación. ¡Sólo faltó el catering y las azafatas! 😛

El ambiente también fue muy bueno. Acudimos casi una  treintena de jugones, todos con muchas ganas de pasarlo bien, y de poner cara a algunos nicks. Como se puede suponer, en todo torneo hay un componente competitivo insalvable, pero los participantes demostramos que por encima de un puñado de puntos, la frase de Herr Doktor está más presente en nuestras mentes que cualquiera de las más estudiadas estrategias.

La jornada acabó con una entrega de premios para los mejores clasificados de cada juego y del mejor equipo de la jornada, sazonada con deportivos aplausos y risas. Nuestro especial agradecimiento a Zacatrus por hacer posible esos obsequios.

Steiner (Clandestino) recogiendo su premio de manos de los chicos de Zacatrus

Steiner (Clandestino) recogiendo su premio de manos de los chicos de Zacatrus

Desde Punto de Victoria queremos felicitar a Ripham y a Supergarban por su iniciativa y sacrificio para llevar esto adelante, así como a los colaboradores. Y también… ¡qué demonios!…

¡¡Ánimo, Clandestinos!! 😀

Feudalia. La reseña


NOTA PRELIMINAR

No soy muy dado a hacer reseñas de juegos porque normalmente ya hay otras mucho mejores, pero en esta ocasión he querido hacer una reseña de Feudalia porque es un juego que todavía no ha sido editado y que merece al menos ser conocido.

A los que no les apetezca tragarse el resumen de las reglas, les invito a que lean directamente mis conclusiones sobre el juego.

Nuestra primera noticia de su existencia fue a través de los compañeros de Vis Ludica, y en el pasado Festival Internacional de Juegos de Córdoba tuvimos la suerte de probar Feudalia de la mano de su diseñador, Fernando Abad (fenolin),  dejándonos muy buenas impresiones.

Feudalia

Portada del juego Feudalia. Foto: Fenolin (BGG)

FICHA

¿DE QUÉ VA?

En Feudalia nos metemos en la piel de un señor feudal cuyos vasallos  trabajarán en los campos de nuestros feudos para conseguir materiales y generar riqueza. Estos recursos serán necesarios para mejorar los feudos, atraer a nuevos vasallos, especializarlos en otros más eficientes, contratar los servicios de maestros, e incluso reclutar ejércitos de guerreros y magos.

Los jugadores podremos además ayudar al Rey a construir la catedral, disputándonos así sus favores, y también podremos negociar y enfrentarnos a otros jugadores. Pero de lo que no nos libraremos es de la insaciable avaricia del recaudador de impuestos, que hará lo indecible para complicarnos la vida.

En términos de mecánicas, Feudalia es un juego que combina la construcción de mazo (deck building, como dicen los guiris) con la gestión de recursos (¡cubitos de maderaaa! 😉 )

¿CÓMO SE EMPIEZA?

En toda partida de Feudalia hay varios mazos de vasallos fijos. A estos se le suman otros vasallos que se seleccionan aleatoriamente y que varían de una partida a otra. Además hay un mazo de maestros de nivel 1. Al principio se roban 6 al azar y luego van rotando. Para cada tipo de vasallo hay varias cartas que poder adquirir, mientras que maestros sólo hay uno de cada tipo.

A continuación un ejemplo del vasallo Picapedrero y la explicación de la carta:

Picapedrero

Explicación del vasallo Picapedrero. Foto: web de Feudalia

Y aquí un ejemplo del maestro de nivel 1 Escultor:

Explicación del maestro Escultor. Foto: web de Feudalia

Explicación del maestro Escultor. Foto: web de Feudalia

Después, turno a turno, cada jugador elige un feudo entre dos robados al azar hasta tener tres. Hay cuatro tipos de feudos atendiendo a los recursos que producen: cereal, madera, barro o mineral. De este modo, al principio de la partida a cada jugador le faltará al menos un tipo de recurso, siendo esto algo muy interesante en el juego.

Ejemplo de un feudo ubicado en un bosque (produce madera) :

Explicación de la tarjeta de feudo. Foto: BGG

Explicación de la tarjeta de feudo. Foto: Fenolin (BGG)

Todos los jugadores comienzan con su carta de registro, para poder anotar el dinero obtenido y donde guardar los puntos de victoria, y con un mismo mazo inicial de cartas compuesto por:

  • 7 Siervos
  • 1 Mercader
  • 1 Cura
  • El temido Recaudador
Carta de registro del jugador rojo y mano inicial de cartas al comienzo de la partida

Carta de registro del jugador rojo y mano inicial de cartas al comienzo de la partida

Por último, y para comenzar  la partida, se coloca la tarjeta de la primera fase de construcción de la catedral del rey que se corresponde a los Cimientos. Su uso se explica en el siguiente apartado.

Cartas de Cimientos y Nave Principal. Obviamente, se comienzan por los primeros

Cartas de Cimientos y Nave Principal. Obviamente, se comienzan por los primeros

¿CÓMO SE JUEGA?

Cada turno comenzamos robando 5 cartas. Si hemos robado la carta del Recaudador estamos obligados a jugarlo. Cuando esto sucede, este ávaro alopécico nos quita la mitad de los recursos que tengamos acumulados en cada uno de nuestros feudos. Si no se lleva ninguno, porque no hay suficientes, nos descartará cartas de la mano.

Parecidos razonables: el Recaudador de Feudalia y el Calvo de Vis Ludica. ¿Quién es quién?

Parecidos razonables: el Recaudador de Feudalia y el Calvo de Vis Ludica. ¿Quién es quién?

El resto de cartas son vasallos con las que podremos ejecutar las siguientes acciones:

  • Trabajar en los campos de los feudos para producir recursos, vender materiales, o transformarlos.
  • Usar su influencia para robar más cartas, obtener dinero extra, y otras habilidades.
  • Generar dinero en ese turno, imprescindible para realizar otras acciones.

Con el dinero obtenido en el turno y con ciertos materiales (normalmente cereales) podremos atraer a nuevos vasallos y maestros entre los disponibles, o bien convertir a nuestros siervos en trabajadores más especializados tales como leñadores, obispos, guerreros, etc. convirtiendo así nuestro mazo inicial en un mazo de mayor tamaño y más  eficiente.

El dinero que nos haya sobrado en un turno puede ser ahorrado para el siguiente turno, pero en menor proporción, ya que al final de cada turno tendremos que celebrar un Banquete que disminuirán estos ahorros. Se trata de de una mecánica novedosa que permite ahorrar dinero de un turno a otro pero no de forma masiva. Así por ejemplo, si ahorramos 4 monedas, el siguiente turno empezaremos con 1 moneda ahorrada; si ahorramos 6, tendremos 2; con 8, serán 3, y así sucesivamente. Para facilitar el ahorro también podremos descartarnos de cartas de la mano que no generen dinero. Los ahorros de un turno a otro se marcan con un token en la carta de registro del jugador.

También podemos mejorar nuestros feudos gastando los correspondientes materiales y dinero, y  subirlos así de nivel. Otorgan más puntos de victoria y permiten contratar a maestros y colocar a más vasallos para trabajar. Además ofrecen una mejor resistencia a los saqueos de otros señores feudales

Los maestros son cartas que no se quedan en nuestro mazo (como el resto de vasallos)  sino que, una vez adquiridos, se emplazan en los feudos. Cada maestro es distinto y otorga unas ventajas adicionales . Las habilidades de cada uno determinan la base para definir nuestra estrategia en la partida.

En Feudalia también se permite la negociación con otros jugadores y una variante militarque permite atacar a otros feudos para saquear sus recursos o exigir tributos en forma de dinero a su dueño. Para ello necesitaremos entrenar a guerreros y caballeros.

Los jugadores también pueden ayudar a construir la catedral del rey para ganar puntos de victoria. La catedral se construye en tres fases. La primera fase son los Cimientos. Una vez acabados estos, los jugadores podrán entonces construir la Nave Principal. Y una vez terminada ésta, los jugadores podrán contribuir de 3 formas distintas:

  1. Las Vidrieras
  2. La Platería
  3. El Deán y los canónigos
Acabada la Nave Principal, los señores feudales podrán colaborar de 3 formas: vidrieras, platería y religiosos

Acabada la Nave Principal, los señores feudales podrán colaborar de 3 formas: Religiosos, Vidrieras y Platería

A diferencia de las otras fases de la catedral, para esta última  es necesario la ayuda del correspondiente maestro de nivel 2, que sólo puede ser alojado en  feudos de nivel 2. Por tant, si queremos p.ej. ordenar al deán y/o canónigos de la catedral, necesitaremos antes tener albergardo al Cardenal en alguno de nuestros feudos.

Un aspecto interesante de la construcción de la catedral es que sus puntos de victoria son comunes a todos los jugadores por lo que se establece una especie de carrera para conseguir el máximo de ellos posibles y evitar que el resto los consiga.

Todas las acciones pueden ser realizadas en cualquier orden, lo que hace a Feudalia un juego bastante flexible y con muchas posibilidades. La única limitación es ejecutar una única acción especial aunque algunos vasallos permiten realizar otra adicional, encadenando así unas con otras. Por lo general, no se acumulan cartas de un turno a otro.

¿CUÁNDO ACABA?


La partida de Feudalia acaba cuando algún jugador alcanza un determinado número de puntos de victoria (no confundir con este blog 😛 ), que depende del tipo de partida, rápida, normal o larga. En una partida normal son 10 PV. Si el resto de jugadores que quedan por jugar no consiguen empatarle, la partida ya tendrá un ganador. De lo contrario, se producen turnos de muerte súbita.

¿QUÉ ME PARECE?

Feudalia es un juego que bebe de las mecánicas de construcción de mazos pero que gracias a su combinación con la gestión de recursos se convierte en un juego con un sabor muy refrescante. Muchos fans de los deck-buildings se sorprenderán con las sensaciones que transmite este juego.

Cada turno el jugador tiene varias opciones donde elegir y no simplemente adecuarse a lo que le ha salido en la mano. Además las acciones se pueden ejecutar en cualquier orden por lo que el juego gana en flexibilidad. En este sentido, Feudalia es un juego más estratégico que táctico, salvando así esa incómoda sensación de “piloto automático” que a veces se experimenta en otros deck-buildings. Esto hace que la dureza del juego sea media-alta, es decir, está más orientado a jugones habituales que a un público casual.

Sobre sus componentes, a pesar de tratarse de una edición autoproducida, esto es precisamente una de las cosas que más llaman la atención del juego: sus calidades son muy buenas, ¡mejores incluso que algunas publicaciones en el mercado! Tan sólo el (reducido) tamaño de las cartas nos recuerda que estamos delante de un prototipo, si bien son funcionales.

Detalle de la caja y su interior. ¿Alguien diría que esto es un prototipo autoproducido o un juego publicado?. Foto: Fenolin

Detalle de la caja y su interior. ¿Esto es un prototipo autoproducido o un juego publicado?. Foto: Fenolin (BGG)

Es además bastante temático. La construcción de la catedral, el recaudador, los acciones de los vasallos, está todo muy bien integrado con el tema del juego. Sorprende la buena adaptación de los personajes con sus funciones. Sus ilustraciones, si bien esto siempre es algo muy subjetivo, están cuidadas y son muy simpáticas, llegando así a un público no tan jugón. En las primeras partidas está garantizado que disfrutaremos un buen tiempo contemplándolas.

Feudalia cuenta también con la ventaja de poder jugarse en solitario, lo cual es ideal para el aprendizaje de las mecánicas del juego. Su reglamento tiene algunas secciones avanzadas (como la magia) no muy bien detalladas, pero en general está muy bien estructurado y cuidado. Además, tiene el acierto de incluir un aprendizaje gradual, con varios ejemplos y la preparación de la primera partida.  El juego tiene también cierta progresión, ofreciendo varias cartas con funciones más complejas cuya incorporación puede ir en aumento a medida que se juegan más partidas.

La elección semi-aleatoria de los feudos y la gran variedad de vasallos y maestros garantizan cierta rejugabilidad. La compensación y balanza de algunas cartas puede suscitar dudas, pero es un juego muy testeado por su creador, y serán necesarias varias partidas para poder afianzar una opinión fundamentada sobre si una carta está rota o no.

Como principal pega, si no se juega con negociaciones, ni modo militar, ni magia, adolece del famoso efecto “solitario multijugador” que suelen padecer este tipo de juegos. No es raro oir la clásica pregunta “¿me toca ya?”. Por otra parte, no es recomendable jugarlo con cuatro jugadores hasta que estos no tengan bastante dominada la mecánica del juego, aunque se tarda poco para ello.

Concluyendo, Feudalia ha conseguido despertar en mí esas sensaciones que sólo consiguen los juegos que me gustan mucho: un gran sabor de boca y unas  tremendas ganas de volver a jugarlo.

Mis más sinceras felicidades a Fernando por su gran trabajo y desearle mucha suerte para que muy pronto veamos Feudalia en nuestras estanterías.

Jugando a Feudalia en el Festival de Córdoba 2011. ¡Gracias por tu paciencia, Fernando!

De izquierda a derecha: Raulo, Fenolin y Cartesius jugando a Feudalia en el Festival de Córdoba 2011. ¡Gracias por tu paciencia, Fernando!